¿Qué se está haciendo para frenar la contaminación por plásticos?

Debido al creciente llamamiento a la sociedad para que elimine el uso del plástico desde hace muchos años, cada vez más países han empezado a aplicar medidas para reducir nuestra dependencia de los productos de plástico. 

En la actualidad se promueve el estilo de vida de "cero residuos", junto con la petición de que pasemos a utilizar productos reutilizables en lugar de plástico de un solo uso. Sin embargo, el camino aún es largo y sinuoso antes de que el mundo pueda declararse libre de la contaminación por plástico. Por otro lado, si miramos el lado positivo, el mundo se ha dado cuenta por fin de la realidad de la contaminación por plásticos y está encontrando formas de intentar detenerla.

¿Qué se está haciendo para frenar la contaminación por plásticos en el océano?

Las organizaciones no gubernamentales, muy influenciadas por el aumento vertiginoso de la contaminación por plásticos y por la gravedad de sus efectos en la vida marina, han realizado esfuerzos adicionales para aliviar la situación. Una de las formas más conocidas de retribuir a la madre naturaleza es organizando o al menos uniéndose a una limpieza costera.

Las limpiezas de costas se han hecho muy populares como evento de recaudación de fondos, actividad de formación de equipos o incluso como momento de unión familiar. Estos proyectos se llevan a cabo en todo el mundo, con la esperanza de dar al menos pequeños pasos para mejorar la deteriorada salud de nuestros océanos.

La limpieza de playas y ríos es fundamental para luchar contra la contaminación por plástico. Se ha descubierto que nuestras aguas están infiltradas con demasiado plástico, lo que ha llevado a un estudio que demuestra que más de la mitad de las tortugas marinas han comido plástico en su vida. Este estudio sigue alimentando a los ecologistas para que sigan animando a la gente a dejar de usar productos de plástico de un solo uso, como utensilios, platos, vasos y bolsas de la compra.

¿Qué hace el gobierno para reducir los residuos de plástico?

Más países también han tomado la iniciativa de adaptar leyes y ordenanzas que prohíben el plástico de un solo uso, incluidas las botellas de agua y los envases de comida para llevar. Estas leyes pretenden, al menos, disminuir la basura de plástico que producimos cada año, que se registró como 9 millones de toneladas en 2017. 

El llamamiento a olvidar por completo el consumo de plástico se hace más fuerte cada año, amplificado por un montón de movimientos que promueven algún tipo de cambio de paradigma medioambiental. Que el gobierno se sume a estas causas ya es un momento ganador. Como las leyes han empezado a inclinarse por ser más amables con la naturaleza, a la gente no le queda más remedio que ser saludable.

Que el gobierno actúe con nosotros para salvar nuestros océanos intentando erradicar o, al menos, limitar el uso del plástico, es un gran cambio. Cada vez más gente se lo toma en serio y empieza a replantearse el impacto de su estilo de vida en el medio ambiente.

¿Podemos vivir sin plásticos?

Es nuestra gran dependencia del plástico lo que nos ha llevado a esta situación. Todos lo hemos oído antes: un gran poder conlleva una gran responsabilidad. La tecnología nos ha permitido vivir más cómodamente, con casi todo a nuestro alcance. Gracias a la tecnología, se inventó el plástico, con la esperanza de que sustituyera la necesidad de papel, que entonces parecía que podría eliminar todos los árboles del mundo.

El plástico existe desde 1907. Se ha convertido en un producto de venta rápida por lo versátil que es. Desde entonces, se utiliza en todas partes. Por eso parece imposible vivir sin plástico. Existía incluso antes de Internet.

Todo empieza con una pequeña decisión de dejar de usar esos productos de plástico que tienes desde hace tiempo. Pueden ser las botellas de agua que compras cada día de camino al trabajo, los utensilios de plástico que utilizas para cenar en tu cafetería favorita, los bolsas de supermercado cada vez que compre sus frutas y verduras, o volverse completamente rebelde al plástico rechazando el acondicionador embotellado para hacer su propio brebaje de vinagre de sidra de manzana.

Vivir sin plástico no será fácil, sin duda, pero puede hacerse con un fuerte compromiso y convicción. Con más campañas de concienciación que promuevan un estilo de vida sin plástico, nuestros océanos pronto podrán respirar más tranquilos y sanos.

La contaminación por plásticos es real, pero podemos detenerla.

Con la mentalidad adecuada y el conocimiento del daño que el plástico está causando en nuestros ecosistemas marinos, nada es imposible. Es cierto que el dilema de eliminarlo por completo de la tierra puede ser a largo plazo, pero a medida que las noticias arrojan luz sobre la destrucción, se toman más medidas para ayudar a resolver la situación.

La clave para luchar contra la contaminación por plástico es negarse a utilizarlo. Toma el ejemplo de la época del lechero, cuando la leche se entregaba en botellas de vidrio y se rellenaba la siguiente vez. Lleva ese vaso cuando salgas, ten utensilios inoxidables en tu bolso, una bolsa ecológica cuando vayas al supermercado. 

Por mucho que queramos ver cómo el mundo intenta detener la contaminación por plásticosPero también es crucial que hagamos nuestra parte para arreglar este desastre del que formamos parte. Si todavía no puedes eliminarlo del todo, reducir tu consumo de plástico podría suponer una gran diferencia.

¿Qué pasará si no detenemos la contaminación de los océanos?

Si no hacemos algo para detener la contaminación de los océanos, como las emisiones de dióxido de carbono, es posible que no tengamos arrecifes de coral en 2100. Una de las desventajas de esto será que habrá más tormentas grandes y poderosas.

¿Qué se está haciendo para frenar la contaminación por plásticos?
es_ESEspañol